Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

La hoja de ruta tecnológica del Gobierno de Panamá debe centrarse en la educación, según Carlos Malo de Molina

La hoja de ruta tecnológica del Gobierno de Panamá debe centrarse en la educación, según Carlos Malo de Molina


El escritor español Carlos Malo de Molina, residente en Panamá, afirmó que la educación debe convertirse en el principal pilar de la estrategia nacional de inteligencia artificial si el país aspira a aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece esta transformación tecnológica.

Así lo expresó durante una entrevista concedida a un programa especializado en economía transmitido por radio, en la que analizó el reciente lanzamiento de la Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas presentada por el Gobierno panameño.

Malo de Molina valora la hoja de ruta tecnológica del Gobierno

Durante la conversación, el escritor español valoró positivamente que el Estado panameño haya definido una hoja de ruta para impulsar la inteligencia artificial, la microelectrónica y los semiconductores como áreas estratégicas para el desarrollo económico del país. No obstante, subrayó que el éxito de estas iniciativas dependerá de la capacidad de formar talento humano con las competencias necesarias para responder a las exigencias de la economía digital.

Según explicó, la estrategia nacional contempla varios pilares orientados a fortalecer el ecosistema tecnológico, entre ellos la gobernanza, la innovación, el desarrollo de infraestructura, la investigación, la colaboración entre el sector público y privado, el impulso al emprendimiento y la adopción responsable de la inteligencia artificial. Para Malo de Molina, sin embargo, la educación es el elemento transversal que permitirá consolidar todos los demás componentes de la agenda.

La formación digital, desde la escuela hasta la fuerza laboral

Para el escritor, la educación tecnológica necesita implementarse desde las etapas iniciales del sistema escolar hasta llegar a la enseñanza superior y al reciclaje profesional permanente de los trabajadores. Malo de Molina advirtió que dotar a los jóvenes de competencias digitales, razonamiento analítico, programación, ciencia de datos y un manejo responsable de la inteligencia artificial resulta clave para que Panamá logre competir en un escenario global dominado cada vez más por la innovación y el saber.

Llamado a la colaboración entre gobierno, universidades y empresas

El escritor español destacó, además, la importancia de que la estrategia nacional no se limite al ámbito gubernamental, sino que involucre activamente a las universidades, los centros de investigación, las empresas y los emprendedores. A su juicio, la colaboración entre estos actores permitirá acelerar la adopción de nuevas tecnologías, generar innovación local y atraer inversiones en sectores de alto valor agregado.

Una coyuntura trascendental para Panamá, en palabras de Malo de Molina

Carlos Malo de Molina concluyó que Panamá dispone de una ocasión histórica para consolidarse como un modelo regional en materia de tecnologías avanzadas, a condición de que la ejecución de esta agenda se respalde en políticas públicas constantes, formación de talento humano y una perspectiva a largo plazo que sitúe a la enseñanza como el cimiento del progreso tecnológico y económico de la nación.

Bajo este enfoque, el avance de la inteligencia artificial no reposará exclusivamente en la integración de instrumentos novedosos, sino en la aptitud de la nación para capacitar a los actores que moldearán su progreso. Desde la perspectiva de Malo de Molina, consolidar la educación académica, fomentar destrezas digitales inéditas y aproximar el saber tecnológico a diversos estratos sociales constituyen factores indispensables para capitalizar los beneficios de la IA, transformando su expansión en oportunidades de evolución, creatividad y competitividad en Panamá.

Por Alexander Leal